Rosario Plateado - Acero Inoxidable

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Material: Acero Inoxidable

Cruz: 30x18mm


“Rezar el Rosario es algo que todos pueden hacer, ricos y pobres, sabios e ignorantes, grandes y pequeños… Todas las personas de buena voluntad pueden y deben rezar el Rosario todos los días”.


“Incluso para las personas que no saben o no son capaces de recogerse lo suficiente para meditar, el simple hecho de tomar el Rosario en sus manos para rezar es ya tener conciencia de Dios, y la mención en cada decena de un misterio de la vida de Cristo lo recuerda a su mente; esto a su vez encenderá en sus almas una suave luz de fe que sostendrá la mecha aún ardiente, impidiendo que se apague por completo”.

Lucía la vidente de Fátima argumenta que, además de la Santa Misa, el Rosario “es la oración más agradable que podemos ofrecer a Dios y la más provechosa para nuestras almas. Si no fuera así, la Virgen no lo habría pedido con tanta insistencia”.

También responde a cualquier duda que la gente pueda tener sobre la necesidad del número fijo de oraciones del Rosario, aclarando que “necesitamos contar, para tener una idea clara y vívida de lo que estamos haciendo y saber positivamente si hemos completado o no lo que habíamos planeado ofrecer a Dios cada día, para conservar y mejorar nuestra relación de intimidad con Dios y, por este medio, preservar y mejorar en nosotros mismos nuestra fe, esperanza y caridad”.


Entonces, ¿qué puede suceder si descuidamos esta directiva de nuestra Madre celestial en Fátima?


La Hermana Lucía no se anda con rodeos en su respuesta: “Quien deja de rezar el Rosario y no va a la Misa diaria no tiene nada que le sostenga, y así acaba perdiéndose en el materialismo de la vida terrena”.

Concluye sor Lucía proclamando: “Así pues, el Rosario es la oración que Dios, a través de su Iglesia y de la Virgen, nos ha recomendado con mayor insistencia a todos como camino y puerta de salvación:


 ‘Rezad el Rosario todos los días'”.